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13/10/2011 12:26:02
Gozzo Torrontés Orgánico 2009
Si algo se puede pedir a un vino es que, aparte de brindarnos placer, nos garantice el cuidado del medio ambiente y de nuestra salud, por eso la propuesta de la Sociedad de Honorables Enófilos para esta semana es un torrontés proveniente de viñedos mendocinos con certificación orgánica.

Dentro de los hábitos alimentarios de las sociedades de consumo “desarrolladas”, uno de los factores que agrega calidad a un producto es su certificación como orgánico, dado que se experimenta en las mismas un retorno a las fuentes como vía hacia una mejor salud y, por ende, una mejor calidad de vida.
Este fenómeno, que se manifiesta en sectores de alto poder adquisitivo de países como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y Japón, entre otros, beneficia al sector vitivinícola argentino, que desde hace unos años comenzó a desarrollar vinos orgánicos destinados a la exportación, cumpliendo las exigencias establecidas por las normas internacionales. La certificación requerida en primer lugar es la de las uvas, por lo cual el trabajo en el cultivo de las viñas deberá excluir la utilización de herbicidas, pesticidas y fertilizantes sintéticos, dando lugar en cambio a prácticas de laboreos manuales del suelo, el uso de coberturas vegetales, el abono con compost o estiércol y la prevención de enfermedades criptogámicas por el uso de productos naturales permitidos. También se debe obtener la certificación del vino tomando en cuenta la elaboración, para lo cual (al igual que en una vinificación tradicional) está habilitado el uso de levaduras seleccionadas y de levaduras indígenas o de la tierra sin modificación genética, la utilización de frío para el control de la fermentación, la clarificación aplicando proteínas naturales, albúmina y bentonita, el filtrado con tierras y el empleo racional de anhídrido sulfuroso, siendo su límite 70 miligramos por litro en tintos y 80 miligramos en blancos y rosados. El dióxido de azufre es el único agregado no natural del vino, aunque es indispensable su utilización, ya que permite la estabilización y asepsia imprescindibles para garantizar la vida del líquido dentro de la botella.
Para la mayoría de las bodegas argentinas no es demasiado difícil adaptarse a estos requerimientos, ya que la conjunción de climas y suelos en un entorno de naturaleza ecológicamente puro genera condiciones propicias para este tipo de producción sustentable.
En cuanto a las características organolépticas, color, aromas y sabores no serán diferentes las percepciones aportadas por los vinos orgánicos y los otros. La distinción queda hecha en el proceso productivo, que en los primeros es más limpio y privilegia la calidad medioambiental.
El vino propuesto para esta semana es producido por la bodega Finca Las Yeguas, ubicada en la localidad de Perdriel, Lujan de Cuyo, Mendoza, y según afirma el sitio web www.fincalasyeguas.com.ar: “Todo el proceso de cultivo de la uva y elaboración del vino es controlado por la prestigiosa certificadora internacional OIA–Organización Internacional Agropecuaria. Además, se cuenta con certificación IFOAM (International Federation of Organic Agriculture Movement), NOP (National Organic Program), y se está tramitando la obtención de la certificación Kösher”.
 

Gozzo Torrontés orgánico 2009:
Origen: Perdriel, Luján de Cuyo, Mendoza
Clima: Semidesértico
Suelo: Arenoso
Riego: Por goteo
Cosecha: Manual en cajas
Variedad: 100% torrontés
Acidez total: 6.2 g/l
Acidez volátil: 0.4 g/l
Azúcar: 3.25 g/l
Ph: 3.2
Almacenamiento: Tanques de acero inoxidable
Ente certificador: OIA
Enólogo: Alejandro Rojas

Notas de cata: Su color es verde claro brillante. En nariz es muy floral predominando las notas de rosas y las flores blancas. En boca posee un balance acidez-azúcar que lo hace muy bebible con un final agradable y persistente.
Maridaje: Paella, pescados y mariscos en general.
Temperatura de servicio: Aproximadamente 9°C.